Para decir lo mismo, las cinco personas seleccionadas recurrieron a cinco estructuras discursivas muy diferentes entre sí. El sujeto 1 habló pausado, enumeró cada detalle y hasta olvidó lo que estaba diciendo a mitad del test. El sujeto 2 habló con fluidez, no se detuvo en los detalles y con tres oraciones relativamente cortas logró transmitir el concepto. El sujeto 3 no supo mantener una línea discursiva, y si bien comenzó apuntando de manera directa a transmitir el concepto, se distrajo con detalles de último momento que aburrieron al jurado. El sujeto 4 quiso ser original y recurrió a una variante oral nipona, que le permitió transmitir el concepto con cuatro sílabas, aunque fue descalificado porque el jurado no permitió el uso de otra lengua que no fuera el español. Finalmente, el sujeto 5 tuvo un admirable poder de síntesis, mucho mayor que el sujeto 2, sedujo además a la presidenta del jurado con pestañeos sutiles y cuando hubo transmitido la idea bromeó sobre las distintas formas de llevar un paraguas cuando llueve. Esto nos demuestra que el poder de síntesis existe, es efectivo y sólo los que saben aprovecharlo pueden aspirar a escalar posiciones en esta vida rebuscada.
La pregunta es
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Pocas cosas más sensuales que la inteligencia. El sentido del humor quizás,
alguien que te escuche con atención y luego lo recuerde tiene lo suyo,
algui...
Hace 7 años


